CURSO GESTIÓN DEL TIEMPO ONLINE

Bienvenido a esta introducción a la gestión del tiempo que pretende enseñarte la mecánica del curso y las materias que aborda.

Lo primero y más importante que hay que recordar es que el tiempo no se puede gestionar. El tiempo pasa para todos de la misma manera, a la misma velocidad, del pasado hacía al futuro, sin pausas, y, esto, no se puede gestionar.

Partiendo de este hecho, queda claro que cualquier curso que verse sobre la gestión del tiempo está mintiendo. Lo que si se puede gestionar es lo que hacemos durante este tiempo.

Hablemos de trabajo. En un entorno laboral sabemos lo que tenemos que hacer. Tenemos tareas asignadas que debemos ejecutar. Pero, ¿son realmente importantes todas estas tareas?

Seguramente, muchas lo serán. Pero algunas no serán tan importantes. Entonces si ejecuto tareas que no son importantes, se podría decir que estoy malgastando mi tiempo, ¿no?

Porque el tiempo no se puede gestionar, pero sí se puede perder. Hacer algo que no es relevante es dedicar tiempo a algo que no sirve de mucho. Como la cantidad de tiempo que tengo al día es fija, entonces, estoy perdiendo el tiempo.

Y de esto va nuestro curso: qué es importante y qué no lo es.

Retomando lo anterior: ¿Qué criterio hemos seguido para decir que una tarea es importante y otra no?

Para decidir si algo es importante o no, debemos tener una forma de hacer esta evaluación. Podríamos decir que, si una tarea me acerca a mis objetivos principales, entonces es importante. Pero para ello, necesito tener objetivos claramente definidos.

Y esto es uno de los pilares, un fundamento, sobre cómo gestionar adecuadamente sus tareas.

Hay otros igual o más importantes, pero esto es una de las bases.

EJEMPLO

Pongamos un ejemplo. Estoy preparando un informe para uno de mis clientes, digamos el cliente A. Es el informe de cierre de temporada. Es muy importante, ya que contendrá toda la información de lo que hemos hecho para el cliente y será la base de negociación para la próxima temporada. También es un poco tedioso, porque hay que analizar los datos de toda la temporada, incidencias, peticiones, personal asignado al cliente, etcétera.

De repente, me llega un correo de otro cliente, el cliente B. Lo abro inmediatamente y veo que tiene un problema con la última factura. Parece que no le cuadran las horas facturadas.

Llamo al departamento de contabilidad para tener más información y me entregan una copia de la factura.

Miro en nuestro sistema lo que tenemos asignado a este cliente y, efectivamente, no cuadra.

Para asegurarme, llamo al trabajador asignado al cliente B, le pregunto si no habrá algún error en las horas reportadas, y, me indica que no.

Entonces contesto al cliente que lo hemos revisado y que, efectivamente hay un error. Procedemos a emitirle un abono y refacturamos adecuadamente el periodo.

Solo después, satisfecho por haber resuelto este asunto, vuelvo a mi informe para el cliente A.

¿Dónde lo había dejado?

Me vuelvo a poner en situación y, tras 20 minutos atando cabos, ya vuelvo a ser de nuevo operativo.

Analicemos un poco esta pequeña historia:

  • ¿Cuánto tiempo he dedicado a tratar este tema? ¿Una hora?
  • ¿Qué es más importante, un informe para renovar un servicio a un cliente o un error de factura?
  • ¿Se podría haber resuelto el problema de la factura mañana o tenía que hacerse en el momento?
  • Entonces, ¿he invertido bien esta hora o ha sido un despilfarro?

Cuando volví al informe, tuve que dedicar 20 minutos a volver a entender dónde lo dejé antes de poder seguir. ¿Estos 20 minutos fueron una buena inversión de mi tiempo o los he perdido para nada?

Este simple ejemplo plantea las bases de cómo funcionamos. Cuando llegó una tarea nueva, decidimos atenderla, a pesar de estar realizando una cosa más importante. Además, este cambio de tarea ha generado una perdida de tiempo adicional simplemente por el hecho de haber cambiado.

¿Por qué?

¿Por qué tenemos esta tendencia? ¿Qué nos motiva a actuar de esta manera?

La respuesta es simple: estamos diseñados así. Nuestro cerebro tiene unos mecanismos que nos hace preferir lo nuevo a lo aburrido, lo fácil a lo complicado, etcétera.

Y esto también lo explicamos en el curso, porque, cuando entendemos cómo funcionan las cosas, podemos cambiarlas.

El contenido del curso

En el curso veremos por qué nos dispersamos tan fácilmente y qué conlleva, qué precio paga nuestro cerebro. Después veremos qué soluciones, qué alternativas tenemos para mejorar esta situación.

El curso se desglosa en cuatro módulos:

  1. Bienvenida al curso. Nos explica cómo se organiza el curso y dónde encontrar ayuda en caso de necesitarla.
  2. Introducción. Plantea las bases de la Gestión del Tiempo, o, mejor dicho, explica lo que no podemos hacer y dónde tenemos que mirar para mejorar.
  3. El enemigo: nuestro cerebro. Explica cómo funciona nuestro cerebro y cuáles son los comportamientos que nos hacen ser poco productivos.
  4. Cómo mejorar nuestra productividad. En este módulo encontraremos las bases para aumentar nuestra productividad. En él se presentan sistemas, trucos y metodologías que nos permitirán ser más productivos.

Al final del curso una evaluación de tipo Verdadero/Falso permitirá evaluar si hemos entendido por qué no somos productivos y qué hacer para mejorar la situación.

Vídeo del curso

Aquí os dejamos un pequeño vídeo para que podáis tener una mejor idea del contenido del curso.

Cómo inscribirse al curso

Para poder inscribirse al curso, solo tenéis que conectaros a nuestra tienda online:

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